viernes, 24 de julio de 2009

EL VUELO DE LA LIBELILA

REEDICION
EL VUELO DE LA LIBELULA
Desperté cansado, muy cansado casi ni me puedo mover... je je parece que no soy yo solo. Mírala ahí inmóvil, si parece un Ángel somnolienta.
Ayer enojada conmigo por cualquier cosa y hoy tan bonita y callada... y esa manía de cambiarse el color de pelo cada dos por tres, rubia ayer y hoy con ese tono rojo fuerte que se distingue en las ondas de su sedoso pelo.
Lo mejor de relajarse en plena natura, es esa sensación de paz que inunda esa mirada al infinito con animo de no saber el tiempo que hace que estoy aquí tumbado, aun así no tengo fuerzas para preocuparme, me inunda la desidia por el olvido.
Un bicho, un bicho molesto, maldito insecto que sé mezclando con la placentera imagen del horizonte, apenas si lo distingo parece un mosquito, pero coño que gran mosquito, el batir de sus alas me pone nervioso... si, ahora lo distingo una libélula, he oído y leído tanto de ellas. Pero la verdad no me parece tan agradable como para confundirlas con hadas, supongo que su mito se mezcla con el de las luciérnagas, son las dos tan mágicas como intrigantes.
Lleva ya un rato dando vueltas en círculos, se acerca y se aleja con animo de posarse sobre mí, tal vez... Y ese batir de sus alas casi transparentes a mil movimientos sincronizados por segundo, como Nacho Duato pero con mas bravura. Me esta dando sensación de angustia... me pesan los brazos, esa primeriza paz inicial me la esta distrayendo ese perturbador insecto con su ir y venir sin encontrar su pose. Ahora que recuerdo una vez leí que las libélulas no podían plegar sus alas quizás en castigo por tenerlas tan fuertes y bonitas ó quizás por enojo de algún Dios vengador por alguna conquista de libertad en alguna reencarnación. Tal vez me pesen mis extremidades por algún tipo de simbiosis hacia ese ser.
Me pregunto si a mi bella Naza se habrá percatado de la presencia de tan atroz y enigmático insecto. Con esos ojos grandes y negros, tan negros como la muerte, tan grandes como nuestro amor... pero no puedo, no consigo mover mi cabeza para verla... me pesa incluso mas que el resto de mi cuerpo.
Me siento atrapado, obtuso de sensaciones, con la excepción de un mal doloroso que me ha traído ese bocho, pero no entiendo él porque se hace físico ese mal... ¿Por qué me duele todo mi ser?.
Veo de nuevo a mi indiferente torturador, esta vez mas cerca que nunca y el sonido de sus batidas se hace abrumador e insoportable, empiezo a distinguir sus grandes ojos como me miran, pero reflejan el sol como el cristal... y OOHHH Dios su silueta se me antoja familiar... ¿? Si, lo veo claro es un Helicóptero y esta posándose a mi lado... Que hace en este sitio grato para mi. Todo es confusión y Nazareth... que hace Naza, esta llorando, me abraza y no puedo reciprocarla en tan caluroso amago... su pelo sigue siendo rubio pero lo que lo tiñe es un rojo vivo que le brota de la frente y mancilla su linda faz.
Ahora tumulto... veo mucha gente al rededor, estoy aturdido y espantado por la atroz escena... ya recuerdo Ayer, Nazareth y yo decidimos Acabar con nuestros sufrimientos dejándonos llevar por la perdición que nos quema hace años, en nuestro descampado favorito cerca de Vallecas, dejando que el "caballo" que nos quema las venas... Galope a sus hachas por ellas y nos lleve la vida en un dulce dormir.

A la mañana siguiente, un titular mas en un diario gratuito cualquiera. Que no por escabroso paso menos desapercibido.
“ Joven es encontrado muerto de sobredosis en las Barranquillas, distrito de Vallecas”
Su acompañante herida de gravedad, se suicida tras ser ingresada.