miércoles, 5 de diciembre de 2012

A PEQUEÑA ESCALA


La pequeña escala es la siguiente: La lechera transportaba el cántaro para llenarlo de agua, el agua era de los que custodiaban la fuente y una vez llenado era de los que pagaban por una gotas de ese agua a precio abusivo... y todos los del pueblo estaban de acuerdo porque el agua es necesaria pero que nos la traigan por un precio desorbitado era "vivir por encima de sus posibilidades".... La cantarera, lo llevaba bien en ocasiones y otras jugaban a lanzarlo al cielo y cogiéndolo al caer, otras no traía suficiente agua porque la regalaba a su familia y amigos, puesto que ya estaba pagada... Un día el cántaro se rompió por la inconsciencia de la cantarera... y ahí empezó el jari LO QUE PASA La culpa era del pueblo, por contratar a la cantarera y hacer que le trajeran el agua... es un lujo. La culpa era del pueblo, teniendo que pagar el cántaro nuevo aunque se quedaran sin agua. La culpa era del pueblo, denunciado a la justicia porque no les llegaba agua a los familiares y amigos de la cantarera. La culpa era del pueblo, por poner, en votación a cuidar el agua de la fuente a gente que luego se la cobrará. LO QUE ACENTUAN La verdad es que el pueblo se ha dejado querer, por no ir a por el agua como se ha hecho siempre. La verdad es que la cantarera es un puesto in negable, en estas formas de sistema pero nadie vigila la que sus familiares y amigos pagan su porción del cántaro. La verdad es que siempre que se juega con algo se termina rompiendo, pero ¿El que rompe paga? La verdad es que vigile quien vigile el agua en la fuente termina cobrando lo que él quiere. LA CONCLUSION Que siempre pagan los mismos, siempre culpan a los mismos y siempre sufren los mismos. Que tanto se abusa de todo, tanto se juega con todo, que tanto descuidamos todo que al final se rompe. Que Se ponga quien se ponga, todo el que tiene poder se termina llenando bolsillos y cobrando lo que quiere por el agua, no echemos la culpa solo a políticos pues si llegáramos a su estatus, también seriamos "trinchadores profesionales". Que este la cantarera de unos o la de otros, las dos tienen familiares de sobra para dejarnos las sobras. Ahora podéis imaginarlo a la escala que queráis Podría sacar más conclusiones del cuento, pero me da miedo que Gallardón haga una ley para criminalizarme y meterme en la cárcel.