sábado, 5 de enero de 2013

CON LO QUE HEMOS SIDO...

Despertando la mañana del viernes, tomando café un el establecimiento cercano al "que hacer" que me mantiene "útil" estos últimos días, me percate de lo desolado del lugar. Por esos detalle que te dicen que las cosas no están bien y que por desidia le dicen a cualquier nuevo cliente que no es acogedor el consumir en el lugar... Luces medio apagadas en todo el local, vitrinas de aperitivo con envinagrados comestibles, expositores semi-vacios con cuatro latas de cerveza y Coca-Cola que ni llenaban ni llamaban a su compra y ganchos de colgar embutidos obsoletos y cardados de polvo. Recordando lo que fuimos me entro añoranza de lo que hemos sido hace unos años en nuestra mejor época, que no fue mas que una trampa que nos ha llevado a esta situación... Recordé, que en esos ganchos habría colgados al menos dos jamones, el de corte y el repuesto y seguramente unas tripas de chorizo, salchichón y lomo embuchado. En las vitrinas si habría berenjenas u olivas, pero además tendrían aperitivos de toda índole, fríos y calientes pero apetitosos para pasar esas cañas que no todo el mundo sabe poner con garbo y eficacia (yo tampoco jejenes). En el expositor (que fue el que me llevo a esta divagación) en vez de desoladas latas, habría mas platos para preparar y con su vista animar a que la gente apeteciera de sus sabores y colores disfrutar... y como no, al entrar luz y ambiente acogedor. Eso es el bar de Toñi, que cerrera sus puertas a últimos de mes, con su pésame, por no poder soportar deudas, con su cansancio de toda la situación actual y sin ilusión por no ver futuro a su negocio. Haciendo sus recortes para poder sobre vivir hasta el final de estos días que le quedan hasta su cierre. Y pensando, pensando... en las similitudes de lo que fuimos, que el país era un vergel de posibilidades para ganar y gastar, que todo el que entraba se le catalizaba a participar en el juego, que teníamos de todo y al que le faltaba era por su manejo personal de las posibilidades, pero no por oportunidades de evolución... que nuestros jamones los remplazábamos con solo ir por la mitad de gasto. Y pensando, pensando... como el bar de Toñi, las circunstancias las están manejando otros ajenos al país, aunque digan que lo hacen por el mismo abocando a los que manejan los bares propios al cierre sin remisión, y dejando las agonías del recorte no por ahorro si no por alargar y agravar la hora del cierre o muerte del negocio, o país como querías. Por todos los que hemos pasado esa situación, puedo asegurar que no es nada agradable.