miércoles, 30 de enero de 2013

EL CIELO ABIERTO


CIELO ABIERTO Ayer coincidí con unos amiguetes y como ya "mayores" que somos nos pusimos a contar viejas batallas del pasado glorioso y rebelde que todos creímos pasar... No, no estoy orgulloso de la época en las que las peleas eran una rutina mas para mi pandilla de Canillejas-Suances. Y tampoco era de los que iban de cabecillas, mas bien lo contrario. Era de los que estaban de bulto pues siempre he odiado esa bestial manera de expresión que es la violencia. El caso es que siempre surgen situaciones para apuntar en el anecdotario del recuerdo. Una de ellas comienzo a contar. Cierta noche decidimos ir paseando en cuadrilla(Chusquero,termi,Julito y yo mismo) desde la zona de Chueca a Malasaña charlando de nuestras cosas y sin demasiada gana de como se dice ahora Rumbear. Pasamos por un callejón bastante inhóspito y oscuro, pero con ese encanto que nos gustaba al sentirnos protegidos. De pronto el ruido del motor de dos motos petadas, las cueles iban cabalgadas por tres simpáticos y chulescamente retantes tontorrones, que sí parecían buscar un encontronazo algo mas que dialéctico y después de los insultos y muestras de hombría machuna nos dispusimos a los encares, los cuales no salí demasiado bien en la distribución... Una de las motos ocupada por dos mozos con una buena sesion de algún tipo de arte marcial los cuales fueron cubiertos como si en fútbol se tratara por mis tres amigos (bastante lógico al tener mas peligro dos juntos. La otra moto, que paro a mi lado se bajo un chaval muy chiquitillo pero con una cara de mala ostia , que ni un presa canario. Pero con una tranquilidad que era lo que más me acojonaba. Imaginad la escena cuando le increpé... -- Eh tú, gilipollas qué qué... --Qué , de qué.. eh tu eh eh...A la par que con una frialdad extrema, aquel pequeño personaje, comenzó a arrodillarse y desatar la "Pitón" que llevaba atada a su moto. Mis piernas comenzaron a temblar y mis hombrías a encogerse pero por una extraña razón seguía allí parado con mi cara de farol en un Poker con apuesta. La otra contienda ya se había casi resuelto. Varios empujones y la consiguiente huida de los motorizados con la desafortunada e infructuosa persecución a pie de mis compañeros. Por mi parte ,solo, desamparado y paralizado esperaba sin anhelo alguno el tremendo golpe que mi cabeza le daría a su cadena. Imaginandome luego defenderme dándole con mi cara en su bota hasta intentar rompérsela al
menos, cuando.... Una voz que a mí me pareció bronca se oyó en toda la calle --He!!! tú!!! Deja a mi colega ... tú p__ madre murmuraba con varios improperios más. Si me quedaba algo de esperanza se esfumo al ver acercarse, subiendo por la calle en cuesta una figura inmensa. Que según se acercaba no lograba reconocer, pues no le había visto en mi vida. Me van a dar una entre los dos. Pensé para mis entrañas y cuan sorprendido me quede cuando le vi la cara a mi adversario y la tenia tan sorprendida y asustada como el que os escribe. Esta mole de persona , Ya se encontraba entre los dos. Nos miramos y hasta casi nos comprendimos de la situación tan absurda que nos encontrábamos. Cuando "La masa" volvió a hablar... ya mirando al Muchacho que hacia unos minutos me quería agredir. --Que pasa montón de mierda no me oíste. A la par que le pegaba un empujón que sentó de culo al pequeño guerrero. --Que dejes al Maxko tronco. La cara de aquel desconocido se me adivinó Angelical creo que le vi alas ,el cielo se abrió y una extraña música que no supe de donde salía ni quien coño tocaba el violín a las 4 de la mañana me embriagó. El muchacho salió por ruedas y yo me quedé con mi salvador que era un conocido de mis colegas que al verles correr le avisaron "ves a ayudar al Maxko,que esta solo" y como buen amigo fue encararse por mí,que no me conocía. Gracias HORAS que así te llamaba.