lunes, 16 de febrero de 2015

EL AMOR MUERDE (Love bites)


Esa sensación, que enajena y nubla mentes sanas Que te quita los males con solo escuchar una palabra de ese alguien, Que te ilumina la cara, los ojos y la sonrisa regalas al mundo sin mirar a quien. Y se te nota en la expresión de “idiota” que irradias en la cara, a cada pensamiento relacionado. Esa sensación, que nos quema las entrañas por sospechas infundadas. Que nos mata cuando no vemos a esa persona que extrañas. Que nos cambia hasta la voz, si ves que un minuto nos falta. Y que nos rompe el corazón, cuando no recibes lo que realmente esperabas. Esa sensación, que te ata y te desarma, te hace vulnerable a que juegan con tu alma. Que te deja sin tu genio y tu personalidad trepana a sabiendas que te roban la esperanza. Que arrasa con tu vida pues crees que sin ella todo acaba. Y que olvidas destruyendo tu hígado y tus madrugadas, para soldar un corazón que ya no sigue sus rimadas. Esa sensación, que vulnera nuestras casas, nuestras cosas trastoca y nuestros ideales arrasa. Nuestro tiempo, ya relativo pues lo acorta o lo alarga Según tengas a tu lado, quien te contagió de esta lacra, que te pudre pensamientos de rodar tú testa errada. Esa sensación, que tres meses como mucho dura, pues es normal la calentada. Trasmuta en cariño mutuo en el mejor de las contadas, en costumbre o dependencia de un ser que ya no alcanzas. En tedio o quizá tormento en la mayoría, historia amarga. Esa sensación, que equiparamos y comparamos equivocando nuestra balanza. A amor a unos padres, unos hijos, hermanos o amigos del alma, a los que amamos en medida pero nada tiene que ver el fraternal o la amistad al enamoramiento que malgastas. Pues el sentimiento es multiplicado, pero dura efervescentes ganas Pues los unos nunca fallaron la familia nunca falla y en él otros si no espabilas por follado date sin ganas.