domingo, 11 de marzo de 2012

ESE DIA MALDITO

ESE DIA. Era cualquier número en nuestro calendario, un día normal de trabajo y frustración como cualquier día laboral de muchos. Época más feliz y fructífera que la de ahora... trabajo fijo, horas extras... Para que ponernos morriñas. Como ya he contado en alguna ocasión, lo único que nos unía a la calle era la radio...Eterna radio que nos informaba y nos hacia tener nuestras opiniones con las consiguientes discusiones. Como digo un día cualquiera, Hasta que comenzó ese trágico especial informativo... “Un artefacto ha explosionado en la estación de "Santa Eugenia", aún no se sabe el alcance ni si hay víctimas mortales" Lo demás ya lo sabéis, hoy es el aniversario de tan maléfico día. Maléfico por sus intenciones, maléfico por sus causas y maléfico por sus versiones que aún hoy nos siguen separando a mucho... pero por magnitud y significado nos unen a las gentes de bien. Me asuste, y lo primero que pensé fue lo que todos y lo que ya viví muchas mañanas de radio y terror (La autoría del horror) Luego angustia por las demás deflagraciones, a la par miedo por la línea de tren que era ya que muchos amigos y familiares la utilizaban, sentí odio....ç Pero la primera frase que comente sobre ello es "No me creo que haya sido ETA, si es así...este va a ser su fin"... No es defenderles pero fue lo que sentí. Pero lo que realmente constaba entre los compañeros era consternación y rabia (fuera quien fuera el autor de la matanza). A lo largo del día y ya con imágenes... me enorgullecía la valentía de las gentes de "a pie" como nos ayudábamos los unos a los otro entre los heridos, entre los mal parados entre tanta "sin razón". Como por unos momentos fuimos una nación unida por la pena y el dolor, pero unida de verdad. Me hizo hasta olvidarme de la "Misantropía" ya florecida y arraigada en mí. Espejismo por mi parte, pues al día siguiente y durante los años que llevamos nos echamos los perros los unos a los otros, utilizando las muertes a favor o en contra según nos venga favorable. Una vergüenza... Solo sé que ese día, sentí miedo por lo vulnerables que podemos ser en ciertas cosas, que me acorde de todos los que posiblemente pudieron abordar alguno de esos trenes (Como mi prima Gema) o llamar al cantante de uno de los grupos que tuve (pues vivía en la zona) ó como llore al ver las putas fotos e imágenes que ponían por morbo en muchas ocasiones en los medios de comunicación. Ese día, fuimos uno, ese día lloramos todos.