miércoles, 4 de marzo de 2009

PERSPECTIVA (calle melancolia)

RE_EDICION del otro blog 21 abril
PERSPECTIVA (calle melancolia)


Como fiel devoto del maese joaquin, mil historias y mil emociones me ha enseñado, sentidas con extrema sensación aquellas que viví de cerca para luego ser cantadas con hastiada voz, pero gran afección.

Aves de paso, me ayudo a recordar algunas conquistas, en la mas fría etapa de mi matrimonio.
Besos en la frente, me reafirmo que las menos agraciadas son las mas agradecidas si las sabes escuchar.
Pacto entre caballeros, me recordó que entre tanto sin sentir hay una llama de humanidad.
Y sin embargo, describía Luque ya de ultimas sentía por mi esposa y nunca me atreví a ejecutar.
Corre dijo la tortuga, me ayudo a entender mi alma en mi melancolía.
y así con el noventa por ciento de sus canciones.mil veces oídas...

El caso es que las de desamor nunca logre cogerles el sentido, quizás nunca me hizo falta. Calle melancolía la tenia re-escuchada en su versión original por decenas y el L.P." Nos sobran los motivos" le hice poco caso real hasta que...
Pasaron ya tres meses de que mi vida pegara el cambio que nunca busqué, mis sentimientos estaban aun confusos y agotados de desconsuelo, y no había hecho nada de lo que me pudiera sentir orgulloso, aunque algún destello de cordura me asomaba cuando ordenaba mis pensamientos.
Una noche (de las que no estaba apagando la sed de mi alma) decidí escuchar citado L.P. y ocurrió el milagro...
El señor de la voz ronca comenzó a recitar una pequeña pero intensa poesía...
Este adiós no implica un hasta luego.
Este nunca no esconde un ojala.
Estas cenizas no juegan con fuego.
Este ciego no mira para atrás.
Este notario, firma lo que escribo.
Esta letra no la protestare.
Ahorrate el acuse de recibo.
Estas vísperas son las de después.
Este ruido, tan huérfano de padre.
No voy a permitirle que taladre un corazón podrido de latir.
Este pez ya no muere por tu boca.
Este loco se va con otra loca.
Estos ojos, no lloran mas por ti.
Comenzó así la canción “nos sobran los motivos”.
Reinicie varias veces la poesía y a la vez que me desgarraba el pecho, también me encendió la chispa que necesitaba para recomenzar mi vida de nuevo y comprendí que no se puede hacer ver ninguna verdad a alguien que te ha infundido tanto daño por capricho indiscriminado.
Y sobre todo que para mandarnos a la mierda los dos teníamos suficientes razones.

Seguí con el disco a toda vela (o a todo voltaje) y algo parecido me ocurrió al escuchar la canción de la calle en la que yo me encontraba en esos momentos, describiéndome paso por paso lo que eran mis días para mí.
Vagaba por las calles sin pensamiento lógico, con deseo abierto a encontrar alguien que me comprendiera, pero a la vez un miedo atroz a todo el que me miraba y una agorafobia absurda.
Recordado todo aquello que me ayudo a seguir a delante en forma de sombras.

Todo esto lo cuento ya en la lejanía de los años, es para engrandecer la música que nos hace sentir vivos.